La nueva infraestructura sanitaria, diseñada y fabricada íntegramente en Aragón, permitirá acercar la donación de plasma a municipios y comarcas de todo el territorio.
El Gobierno de Aragón y el Banco de Sangre y Tejidos de Aragón han puesto en marcha la primera Unidad Móvil de Donación de Plasma de la comunidad, una infraestructura pionera desarrollada por ARPA para facilitar las donaciones fuera de las instalaciones permanentes del Banco de Sangre, ubicadas en Zaragoza.

La unidad fue presentada el pasado 16 de julio en el Hospital Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza, en un acto presidido por el consejero de Sanidad del Gobierno de Aragón, Ángel Sanz. También participaron la directora gerente del Banco de Sangre y Tejidos de Aragón, Rosa Plantagenet-Whyte; la CEO de ARPA, Clara Arpa, y representantes de asociaciones de pacientes y donantes.
Una solución sanitaria concebida para llegar a todo el territorio
Hasta ahora, las donaciones de plasma mediante plasmaféresis solo podían realizarse en las instalaciones fijas del Banco de Sangre y Tejidos de Aragón. La nueva unidad permitirá trasladar esta capacidad a diferentes municipios y comarcas, evitando que los donantes tengan que desplazarse hasta Zaragoza y favoreciendo la participación de nuevos ciudadanos.
Esta movilidad resulta especialmente relevante en una comunidad caracterizada por su extensión territorial y dispersión geográfica. La solución desarrollada por ARPA ha sido concebida para acercar una prestación sanitaria esencial a cualquier punto de Aragón, combinando movilidad, autonomía operativa y facilidad de utilización.
Tecnología integrada y autonomía operativa
La unidad está formada por un módulo especialmente acondicionado que incorpora dos máquinas de aféresis fijadas en su interior, dos camillas para la atención de los donantes, mobiliario clínico, equipos frigoríficos para la conservación del plasma, climatización y dos grupos electrógenos que garantizan su autonomía energética.
Una de las principales innovaciones del proyecto es la integración permanente de las máquinas de aféresis dentro de la unidad. De esta manera se evita tener que montar, desmontar y trasladar continuamente equipos médicos especialmente sensibles, mejorando la protección del equipamiento y agilizando la preparación de cada jornada de donación.
El diseño también se ha orientado a simplificar las tareas de conducción y mantenimiento, facilitar su utilización por parte de los equipos sanitarios y garantizar una larga vida útil de la infraestructura.
En cada desplazamiento, la unidad contará con un equipo formado por un profesional médico, un profesional de enfermería y un conductor. Una vez finalizada la colecta, el plasma se trasladará al Banco de Sangre y Tejidos de Aragón para realizar los correspondientes controles de calidad y seguridad, así como su procesamiento, conservación y almacenamiento.

Innovación aragonesa al servicio de las personas
El desarrollo de esta primera Unidad Móvil de Donación de Plasma es fruto de la colaboración entre el Banco de Sangre y Tejidos de Aragón y ARPA. El proyecto ha sido diseñado y fabricado íntegramente en Aragón, aplicando la experiencia de ARPA en el desarrollo de infraestructuras móviles capaces de prestar servicios sanitarios en entornos diversos.
Durante la presentación, la presidenta de ARPA, Clara Arpa, destacó la importancia de crear soluciones que permitan acercar la asistencia sanitaria a todos los ciudadanos, especialmente en territorios con una elevada dispersión poblacional.
Con este proyecto, ARPA refuerza su compromiso con el diseño de soluciones móviles innovadoras, fiables y adaptadas a las necesidades de los profesionales, poniendo la ingeniería y la tecnología al servicio de la salud y de la cohesión territorial.

Una infraestructura que contribuirá a salvar vidas
El plasma es la parte líquida de la sangre y contiene proteínas esenciales para la elaboración de medicamentos biológicos que actualmente no pueden fabricarse de manera artificial. Estos tratamientos se utilizan en pacientes con inmunodeficiencias, hemofilia y otros trastornos de la coagulación, enfermedades neurológicas y autoinmunes, patologías poco frecuentes, grandes quemaduras o trasplantes.
Aragón cuenta actualmente con alrededor de 1.400 donantes de plasma y prevé alcanzar durante 2026 una producción cercana a los 12.000 litros. La incorporación de esta nueva unidad contribuirá a incrementar las donaciones, reforzar el abastecimiento de la red hospitalaria y avanzar hacia una mayor autosuficiencia en medicamentos derivados del plasma.
El calendario de rutas y localidades que visitará la unidad será comunicado próximamente por el Banco de Sangre y Tejidos de Aragón.